lunes 19 de abril de 2010

Adjudicaciones en centros de menores en Aragón

Contrataciones oscuras de la Administración

Desde la Asociación Pro Derechos del Menor Tutelado se alertó hace algo más de un mes a la Consejería de Servicios Sociales y Familia acerca de aspectos detectados en la adjudicación de los distintos contratos públicos para la gestión de los centros de menores en la CCAA poco claros.

Así, de los 17 centros estudiados entre públicos y privados con plazas contratadas por el IASS, en tan sólo uno, el centro de reforma Juslibol, se observó que cumplía con toda la normativa en materia de contratación.

Desde 2004 únicamente 4 centros habían salido a proceso de adjudicación pública, habiéndose procedido a la firma de contratos privados con diversas entidades, sin publicarse ni anuncio de licitación ni de adjudicación en el boletín Oficial de Aragón, para la gestión del resto. De estos 4 centros, 3 ya habían consumido así mismo el periodo de prórroga máximo que recogían las bases del concurso.

Observadas estas cuestiones, uno de los integrantes de APRODEMT solicitó al Director del IASS la invalidez del contrato firmado en 2008 para la gestión de la Residencia Villacampa. La respuesta recibida, ni resuelve sobre el fondo del asunto ni tan siquiera acuerda rechazar la solicitud presentada. Dicha contestación va a ser recurrida primeramente en vía administrativa y, en su caso, en vía judicial.


Reacción del IASS: Convocatoria de concurso públicos.
Apenas unos días después de facilitar la información a la Consejería de Asuntos Sociales y Familia como de presentar dicha solicitud, el IASS reaccionó, en plena Semana Santa y otorgando un plazo de tan sólo 14 días para la presentación de ofertas, convocando concurso público para la gestión educativa de los centros de menores de titularidad pública.

Las actuaciones llevadas a cabo por esta Asociación y la coincidencia en el tiempo con la convocatoria del concurso, no hacen sino confirmar que se quiere tapar cuanto antes una situación irregular.

Además, la adjudicación es para cuatro años, aunque por prórrogas podría llegar hasta ocho. Muy larga la adjudicación, pero para preparar esa documentación sólo se dan 14 días.

Posicionamiento de la Asociación

Desde APRODEMT consideramos que la publicación de estas bases están pensadas únicamente para legitimar unas contrataciones, cuanto menos poco claras, con las mismas entidades que en la actualidad están gestionando los distintos centros de menores.
Así, tanto el plazo brevísimo (y con numerosos días festivos de por medio) para la presentación de ofertas como las cláusulas administrativas que incluye el pliego (haber gestionado centros de menores con presupuesto mayor a 1.500.000 € en los últimos tres años), limitan que la gran mayoría de entidades aragonesas, si exceptuamos a las actuales contratistas, incluso otras que vienen gestionando centros de menores en la CCAA, puedan presentarse a dicho concurso.

La limitación de la competencia entre entidades aragonesas, hace que aquellas que apuestan por modelos diferentes de actuación con el menor, ni tan siquiera puedan presentar su proyecto de actuación, empobreciéndose la actuación con los niños y niñas.

Estudio de los pliegos: Cuestiones laborales.

Preocupan así mismo, cuestiones relativas a la situación laboral de los trabajadores que conforman los actuales equipos educativos. No se ha previsto que pueda subrogarse ni la totalidad de las plantillas, ni el porcentaje habitual del 80 %, excepto para aquellos trabajadores que pertenecen a los centros que viene gestionando la Asociación Marboré. Desde APRODEMT nos preguntamos cuál es la razón, para que en el mismo proceso de adjudicación, se le garantice el puesto de trabajo a los profesionales de una entidad, y no se hace lo mismo para los que trabajan en otras.

Estudio de los pliegos: Cuestiones educativas.

Así mismo la visión que de la educación de menores tiene esta administración y que se desprende de la lectura de los pliegos nos parece muy reduccionista respecto al concepto del menor que tiene: Que se otorgue más puntuación por incidir en la enseñanza del Idioma para los menores extranjeros o para la inserción laboral demuestra una imagen excesivamente utilitarista del menor (que se forme para trabajar y que trabaje o salga del centro) y poco interés en otros aspectos de su persona como la atención psicológica y afectiva de menores que han vivido situaciones muy difíciles en sus hogares, la actuación de equipos multidisciplinares: de psicólogos o trabajadores sociales y no sólo educadores sociales o la nula apuesta por que puedan prolongar estudios en la enseñanza reglada, incluso la universitaria (los pliegos sólo puntúan ofertar talleres sociolaborales, no que los chicos puedan estudiar en el Instituto), lo que facilitaría reducir las diferencias de partida con la que estos niños parten respecto a los que están con sus familias.